viernes, 9 de octubre de 2009

Algo sobre los instintos

Os dejo un vídeo "clásico" sobre una "conducta compleja, innata, estereotipada, específica, que se desencadena indeliberadamente y se continúa hasta su consumación". Por eso, lo que nos cuenta este vídeo no es "una biografía", sino algo de "una especie". Creo que asombra la complejidad de la "técnica" que pertenece no a la "cultura" de águilas, sino a la "especie águila culebrera".

Espero que no os resulte "fuerte": es la "naturaleza al natural" con una narración especial.


12 comentarios:

Carmen Crespo dijo...

En este video se aprecia concretamente como el águila culebrera sigue una pauta fija de acción cuando atrapa a la culebra: después de agarrarla, lo prioritario es romperle las vértebras para no sufrir daños por parte de la culebra y después le fractura el cráneo; le sigue la ingesta de la culebra para transportarlo al nido y a continuación, después del mal trago que ha pasado ingiriéndola, regurgita el alimento para dárselo a su polluelo. Se entiende que es un patrón fijo de acción porque cada vez que visualiza una culebra actúa de la misma manera, realizando siempre los mismos pasos.

Sofía Martín dijo...

Interesante video junto con los comentarios de Félix Rodríguez de la Fuente, algo desagradable sí, pero muestra la naturaleza tal y como es, llena de conductas innatas, complejas y específicas y que una vez iniciadas llegan a término. Comprendo mejor ahora la idea de que los hombres no tenemos instintos.

Marta Carrasco dijo...

El vídeo es impresionante y como bien dice, pocas veces se han grabado imágenes tan impactantes. En cuanto a la forma de actuar del águila culebrera, actúa de forma innata (en sí misma) y sobre todo fija. En cuanto a esto último, Félix Rodriguez dice que siempre sigue el mismo "método" y que es eficiente, puesto que nunca ha visto que ninguna culebra logre vencer al águila.

Ana Presa dijo...

buenas tardes, he estado revisando los apuntes de hoy, y entre todo lo que se ha dicho me ha llamado la atencion la siguiente pregunta: ¿Qué podemos hacer para evitar que un niño sea manipulado? y entre las cuatro respuestas que se han dado me he fijado más en la primera: buscar el bien del niño, sin embargo ¿no nos puede llevar a veces al sobreproteccionismo de un niño esta búsqueda del bien? y ¿No nos llevaría este sobreproteccionismo de nuevo a la manipulación del niño, puesto que al intentar sustituirle en sus "tareas" le estamos quitando su libertad y su propia naturaleza? por lo que ¿no debería ser esta búsqueda del bien estudiada y detallada por los propios padres y maestros antes de impartirla? No se si se ha hablado ya de este tema, todavía no me he familiarizado con el blog. un saludo

Consuelo Martínez Priego dijo...

Ana Presa,
aún no se ha hablado casi nada de la manipulación. En cuanto a lo que señalas, creo que buscar el bien no lleva consigo, necesariamente, el sobreproteccionismo. Si entendemos por educar "ayudar" a crecer, no sustituir al niño, la cuestión estaría superada. Bien es cierto que parece necesario que los padres sean conscientes de dónde está el bien del niño y que esto sea objeto de conversación con el profesor... obivamente.
En todo caso, parece -como veremos más adelante- que es imprescindible que el niño "haga" cosas para que pueda crecer. Crecer y pasividad son términos incompatibles.
Un cordial saludo

Laura Martínez Izquierdo dijo...

Hola a todos.
He estado revisando los apuntes de clase y me ha llamdo la atención el hecho de que el ser humano conozca la verdad por medio de la fe, es decir, fiándose de la información que nos transmiten otras personas. Es algo obvio si nos paramos a pensarlo pero me llama la atención porque cuando pensamos en verdades y conocimientos siempre nos vienen a la cabeza libros y no personas que nos enseñan (padres, maestros, compañeros, amigos ...) cuando en realidad aprendemos muchas más cosas de ellas. Por otra parte me ha chocado que se le asigne el nombre de fe, aunque tiene sentido, puesto que la primera imagen que me ha venido ha sido la de la fe religiosa y había pensado que íbamos a hablar de las verdades de la fe religiosa en tanto que no son demostrables pero que son asumidas por las personas creyentes.

Consuelo Martínez Priego dijo...

Laura Martínez Izquierdo,
si, la cuestión de la confianza o la fe suele atenderse poco. Esto lo que pone de manifiesto es la necesidad de poder "confiar" en los que enseñan y por tanto nos lleva a la cuestión de la autoridad. Si te parece, podemos hablarlo en clase. No dejes de preguntarlo, por favor.
También pone de manifiesto que la fe religiosa -saber con seguridad verdades que nos son reveladas- no violenta nuestro modo habitual de conocer, sino que lo perfecciona.
Un cordial saludo

Rocío Rodríguez dijo...

Buenos días
Revisando los apuntes de la semana pasada, me ha surgido una duda.
Dentro de los estados subjetivos de la mente ante la verdad, están: la certeza, la opinión, la fe y la duda. Dentro de la DUDA, podemos diferenciar entre la duda positiva y la duda negativa. ¿Se podría decir que en la duda positiva conoces sobre lo que dudas y que en la duda negativa no conoces sobre lo que dudas?
No se si esa es la diferencia o lo he entendido mal.
Muchas gracias.

rocio becerra dijo...

En la clase de hoy hemos podido diferenciar la verdad absoluta de la verdad universal (verdades conocidas por cualquiera que se ponga a pensar). También hemos visto como hay personas que afirman que la realidad no existe a esto se le denomina relativismo.

La pregunta que me planteo es: ¿si se da el relativismo estamos en manos del más fuerte?

pia fernandez y carmen santos-ruiz dijo...

Para nosotras,sólo alguien como Félix Rodríguez de la Fuente puede entender de esta forma la naturaleza y adentrarnos en el sutil ambiente de las águilas culebreras.
El águila culebrera se alimenta sobre todo de serpientes. Además, según las oportunidades, come lagartos, ranas, aves que viven en el suelo, caracoles o insectos.
Como ave de alimentación especializada, necesita un dilatado territorio de caza que, planeando a gran altura, escudriña en busca de sus víctimas. Una vez ha localizado a una, permanece cernida unos instantes en el aire aleteando.
Las águilas culebreras se atreven con serpientes de hasta dos metros de longitud, dando aletazos, de tal manera que la serpiente no encuentra refugio posible frente a los picotazos posiblemente mortales del águila. Después, el águila la agarra por la nuca y la lucha llega a su fin. Normalmente, las águilas vencedoras emprenden el vuelo con la serpiente balanceándose pendiente de su pico, para devorarla en la copa de algún árbol. Si la serpiente es pequeña, se la tragan en vuelo
El macho puede llevar hasta el nido grandes serpientes metidas en el buche, y el polluelo las saca como si tirara de una cuerda.

Anónimo dijo...

En cuanto al video que ha colgado, me parece el mejor ejemplo para explicar que, lógicamente, el hombre tiene tendencias y no instintos. El hombre es capaz de dominarse gracias a la voluntad.
También el hombre por tener libertad es capaz de elegir, cualidad que los animales no tienen y por ello solo se rigen por el instinto.

Belen Carreño dijo...

En cuanto al video que ha colgado, me parece el mejor ejemplo para explicar que, lógicamente, el hombre tiene tendencias y no instintos. El hombre es capaz de dominarse gracias a la voluntad.
También el hombre por tener libertad es capaz de elegir, cualidad que los animales no tienen y por ello solo se rigen por el instinto.